Psicosensibles
Sobre María
María Moraño
Psicóloga sanitaria, creadora de Psicosensibles, escritora y coordinadora del equipo
Soy María Moraño, psicóloga sanitaria, creadora de Psicosensibles y coordinadora del equipo.
Mi trabajo se centra en el acompañamiento psicológico y en la evaluación diagnóstica en neurodivergencias en personas adultas, desde una mirada neuroafirmativa, sensible, rigurosa y respetuosa con la singularidad de cada caso.
A lo largo de mi recorrido profesional me he especializado especialmente en autismo, TDAH, altas capacidades, excepcionalidad múltiple, alta sensibilidad, trauma y complejidad clínica.
Una forma de acompañar que une rigor y sensibilidad
Entiendo la psicología como un espacio donde poder comprender con mayor profundidad lo que una persona vive, cómo se ha ido organizando su historia y qué necesita para construir una vida más habitable y más coherente consigo misma.
Trabajo desde una práctica basada en la evidencia, contextual e integradora, con especial cuidado del vínculo terapéutico, la complejidad del caso y el respeto por los ritmos, necesidades y modos de funcionamiento de cada persona.
Me interesa especialmente acompañar a personas que han pasado gran parte de su vida sintiéndose incomprendidas, sobreadaptadas, exigidas o leídas desde marcos que no recogían adecuadamente su experiencia.
Psicosensibles: de proyecto personal a equipo
Psicosensibles nació como un proyecto muy ligado a mi recorrido profesional y vital, pero con el tiempo fue creciendo hasta convertirse en algo más amplio: un equipo internacional y multidisciplinar de profesionales que comparte una misma manera de acompañar.
Hoy, además de mi labor clínica, coordino el equipo y cuido que el trabajo que realizamos mantenga coherencia con una mirada neuroafirmativa, interseccional, ética y profundamente respetuosa con la diversidad humana.
Psicosensibles dejó de ser solo un proyecto personal para convertirse en una red de acompañamiento donde distintas profesionales aportan su formación, su sensibilidad clínica y, en muchos casos, también su propia experiencia en primera persona de la neurodivergencia.
Formación y áreas de especialización
Cuento con formación específica en apego y trauma, EMDR (niveles I y II en adultos, infancia y adolescencia), certificación en ADOS-2 y ADI-R, altas capacidades, autismo y otras neurodivergencias, evaluación diagnóstica en personas adultas, alta sensibilidad, así como esquizofrenia y otras psicosis. Además, dispongo de formación de posgrado como el Máster Internacional en Psicología Clínica y el título de Experto Universitario en Altas Capacidades.
Mi práctica integra tanto la psicoterapia como la evaluación clínica, siempre desde una comprensión amplia, rigurosa y no reduccionista de la experiencia humana.
Escritura y divulgación
La escritura también forma parte de mi camino. Soy autora de Muy Sensibles, un libro centrado en el autoconocimiento y la comprensión de la alta sensibilidad.
A caballo entre el ensayo y la guía de psicoeducación, Muy Sensibles es una obra única en nuestro país, basada en la evidencia científica y diseñada para acompañar a las personas altamente sensibles hacia la estabilidad emocional y el bienestar psicológico.
Además de la atención clínica, me interesa especialmente la divulgación psicológica y la creación de contenidos que ayuden a nombrar vivencias que muchas veces han quedado poco comprendidas, mal explicadas o directamente invalidadas.
Puedes seguirme en Instagram en @psicosensibles, donde comparto reflexiones, vivencias vinculadas a algunos de mis intereses profundos —como la lectura— y también a los desafíos de ser neurodivergente en un mundo diseñado para personas neurotípicas, así como contenido profesional cuando algún tema de estudio me inspira lo suficiente.
A veces grabo vídeos con la intención de no quedarme atrás en las dinámicas actuales, aunque lo reconozco: lo mío tiene más que ver con las letras que con la expresión oral.
Una mirada también atravesada por la experiencia
Mi recorrido personal ha influido profundamente en mi forma de comprender ciertos procesos, especialmente aquellos relacionados con la neurodivergencia, la alta sensibilidad, la sensación de diferencia, la adaptación constante y la búsqueda de un lugar más habitable en el mundo.
En su momento, reconocerme en la alta sensibilidad me permitió empezar a ordenar muchas vivencias que hasta entonces no había sabido nombrar. Fue una primera reorganización importante de mi historia.
Tiempo después, mi diagnóstico como persona autista y mi evaluación de altas capacidades supusieron una reconfiguración aún más profunda: una nueva manera de comprender mi trayectoria, mis modos de funcionamiento, mis desafíos, mis fortalezas y muchas experiencias que durante años habían sido interpretadas desde marcos insuficientes, poco ajustados o, incluso, iatrogénicos.
No entiendo mi experiencia neurodivergente como algo que sustituya la formación o el criterio clínico, sino como una capa adicional de sensibilidad y comprensión que enriquece mi forma de acompañar.